2026 debe ser el año de consolidar y avanzar en salarios, no de frenar la recuperación

Con el inicio de cada año es momento de hacer balance y fijar prioridades. Para el Sindicato Reformista de Trabajadores (SRT), 2026 no puede ser el año de la contención salarial, sino el de la consolidación y recuperación real del poder adquisitivo.

“En 2025 hemos garantizado un incremento salarial del 3 %, que protege el poder adquisitivo frente a una inflación situada en torno al 2 %. Eso era imprescindible. Pero ahora toca dar el siguiente paso: consolidar y avanzar, no retroceder”, señalan desde SRT.

No basta con que el IPC baje

El dato adelantado del IPC sitúa la inflación en el 2,9 % al cierre de 2025. Aunque se modere respecto a meses anteriores, la realidad cotidiana de las familias trabajadoras sigue siendo otra:

  • Alimentos con incrementos acumulados muy superiores al índice general.
  • Subidas interanuales del 3 % o más en productos básicos.
  • Vivienda con aumentos reales muy por encima de lo que refleja el IPC.
  • Inflación subyacente resistente, en torno al 2,6 %.

“El problema no es solo el dato anual. El problema es que llevamos años encadenando subidas que han erosionado el nivel de vida. Muchas personas trabajadoras han visto cómo su salario subía nominalmente, pero su capacidad real de compra seguía estancada o incluso retrocedía”, advierte SRT.

La vivienda: el verdadero factor de empobrecimiento

Mientras el IPC sitúa la vivienda en torno al 1,8 %, el índice específico de precios de vivienda refleja incrementos interanuales superiores al 11 % en Cataluña en los últimos datos disponibles.

Para miles de familias, el alquiler o la hipoteca absorben ya una parte desproporcionada del salario.
Hablar de “normalización” sin abordar este problema estructural es desconectar del día a día de la clase trabajadora.

2026: salarios por encima de la inflación y garantías reales

Para SRT, el debate no puede centrarse en si el IPC baja unas décimas. La cuestión es clara:

  • Si la inflación se sitúa en el 2 %, los salarios deben crecer por encima.
  • Si repunta, deben activarse mecanismos automáticos de protección.
  • No se puede utilizar la moderación coyuntural de precios como argumento para frenar incrementos en los próximos años del convenio.

“La negociación continúa y no aceptaremos que 2026 sea el año de la rebaja encubierta. No se puede pedir responsabilidad a las plantillas mientras los precios estructurales siguen tensionando la economía doméstica”, subraya SRT.

Democracia sindical y negociación real

Desde SRT también se reclama una negociación más plural y menos cerrada. La defensa del poder adquisitivo exige diálogo, pero también firmeza y transparencia.

“2026 debe ser el año en que consolidemos lo ganado y avancemos. No el año en que se nos pida conformarnos con mantenernos”, concluye SRT.

El 2025 está garantizado.
Ahora toca blindar el futuro.